CÓLICO DEL LACTANTE



Según la Asociación Española de Pediatría (A.E.P.), el cólico del lactante es un cuadro de llantos prolongados, a veces inconsolables, que se inician alrededor de la segunda semana de vida, repitiéndose casi a diario o a diario, y que puede persistir hasta el tercer o cuarto mes. Suelen sufrirlo 3 de cada 10 bebés, en los cuales el llanto que presentan suele producirse desde el atardecer hasta entrada la madrugada, y debe tener una duración de al menos 3 horas a lo largo del día.

TRATAMIENTO FISIOTERAPÉUTICO Y OSTEOPÁTICO

Masaje:


Un masaje en el abdomen del bebé en dirección a las agujas del reloj. Este masaje se puede hacer antes o después de comer, o incluso antes para prevenir el cólico y después para calmarlo. Maniobras de movilización en las caderas del bebé.

Osteopatía:

Las vísceras están inervadas por el Sistema Nervioso Autónomo o Vegetativo. La región visceral relacionada con el Cólico del Lactante está inervada por el Nervio Vago. Este nervio sale del cráneo por el Agujero Rasgado Posterior y desciende hasta las vísceras acompañando al esófago. La afectación del Agujero Rasgado Posterior puede explicar los síntomas y signos con los que muchas veces se presenta el bebé, como problemas a la hora de tomar el pecho, dificultad en la deglución, regurgitación, etc. Mediante la Osteopatía Craneal podemos tratar la afectación del Agujero Rasgado Posterior para liberar el Nervio Vago. Con la Osteopatía Visceral, podemos tratar el propio intestino para que funcione mejor. Las técnicas son totalmente inocuas y no producen ningún tipo de dolor ni efecto secundario en el bebé.

El bebé no nos puede hablar, pero gracias a su expresión corporal durante el llanto nos está informando de las estructuras anatómicas que están relacionadas con su dolor. Porque no es lo mismo que llore con las piernas flexionadas llevándose las manos a la barriga que lo haga con las piernas estiradas y llevándose las manos a la cabeza.

El protocolo para eliminar los síntomas suele variar entre 1 y 3 sesiones, dependiendo de la causa del problema.